¿Disfrutamos lo suficiente de nosotros mismos y de nuestro alrededor?
¿Por qué no ir andando al trabajo si se encuentra cerca?
¿Por qué no levantare diez minutos antes y darte un homenaje con un buen desayuno?
¿Por qué no dejar que sea la vida la que nos marque su propio ritmo?
¿Realmente es necesario vivir tan acelerados?

Hoy más que nunca, el individuo moderno vive sumido en una particular carrera de obstáculos en la que controlar el cronómetro hasta la milésima determina nuestra existencia. La desconexión del medio natural y su tempo, ligado a las estaciones y demás factores que escapan a nuestro control, parece un espejismo en las sociedades occidentales de hoy en día. Las ciudades se vuelven anónimas y levitamos, sumidos en nuestro peculiar universo de intereses. La prisa es el motor de todas nuestras acciones y la cinética de grand prix envuelve nuestra vida acelerándola, economizando cada segundo, rindiendo culto a una velocidad que no nos hace ser mejores.
El movimiento Slow no pretende abatir los cimientos de lo construido hasta la fecha. Su intención es iluminar la posibilidad de llevar una vida más plena y desacelerada, haciendo que cada individuo pueda controlar y adueñarse de su propio periplo vital.
- Tómate una infusión con los pies apoyados fuera de la ventana. No hacerlo mientras conduces.
- Invierte calidad de tiempo en la bañera, y si es acompañado mejor.
- Escribe estas palabras en un sitio visible: Hacer varias tareas a la vez es no hacer ninguna bien
- No te veas forzado a responder con rapidez, tómate tu tiempo.
- No lleves el reloj encima, no te preocupes que sabrás la hora.
- Bosteza a menudo. Bostezar es bueno para la salud
- Escucha una pieza de música de Mozart en su tempo original.
- Al levantarte dedícate un tiempo a desayunar tranquilo y visionar el día que tienes por delante.
- Practica un hobbie sosegado.. Pescar, pintar, plantar; pero trata de hacer una sola cosa a la vez.
- Come despacio. Disfruta de la soledad o de una conversación si estas con más gente.
- Haz una siesta y tómate una hora extra en la cama, te lo mereces.
- Escribe cualquier cosa. Sumérgete en el día que has tenido
- Sal de casa y practica el noble arte del dolce fare niente. Lee un periódico, observa las fachadas..
- Cena un menú con alto contenido en frutas y verduras.
- Lée un libro en la cama, abandónate a tus pensamientos y fluye.
Todo esto sobre el movimiento slow me lo he encontrado mientras navegaba por internet buscando mis regalos de navidad. Fui a parar a la página de Natura que es donde encontré esta referencia apelando a un estilo de vida más sosegado que el que nos marca la sociedad moderna y me gustó.



Ni se te ocurra hacerle caso a lo de “No lleves el reloj encima”, que si no por las mañanas sera super dificil llegar las dos a la vez!!!!
Jajaja, mira que eres. Pues que sepas que en verano nunca llevo reloj!
jajaja, Pues yo no estoy de acuerdo con Laura. Yo hace un par de meses que no llevo reloj encima. Y eso que me encantan los relojes.
Y no sabes lo feliz que se es sin llevar reloj! jajajaja.
Y no te preocupes, porque sabes perfectamente la hora que es, y en estos meses sin reloj, no he llegado ni un sólo día tarde a trabajar!!!!
Enhorabuena por la entrada de hoy!!! Me ha gustado!!!!!
Jeje, sabía que te gustaría, es de tu estilo
Y estoy de acuerdo contigo en lo del reloj, yo creo que hasta se es más feliz sin él, lo malo está en cuando necesitas saber la hora, el gesto ese de mirar la muñeca y no encontrar reloj, agg… jeje
Besos
Me da a mí que ya estaba en este movimiento sin saberlo!!
que si baños, relojes fuera, dormir más de la cuenta, leer en la cama ..